Ante una pérdida, un desastre natural o cualquier acontecimiento traumático, muchas personas se preguntan qué decir o cómo ayudar. Sin embargo, la Dra. Karel Guevara, especialista en Psicología Clínica y Neuropsicología, recuerda que el apoyo emocional más importante no siempre proviene de un profesional de la salud mental, sino de la capacidad humana de acompañarnos unos a otros.
Los primeros auxilios psicológicos son una serie de acciones sencillas orientadas a brindar apoyo emocional inmediato a una persona que está atravesando una situación dolorosa o traumática.
No requieren formación especializada. Se basan, principalmente, en la empatía, la escucha y la presencia.
Uno de los errores más frecuentes es pensar que existe una forma "correcta" de reaccionar ante una tragedia.
Algunas personas lloran, otras guardan silencio. Algunas necesitan hablar una y otra vez de lo sucedido, mientras que otras parecen desconectadas emocionalmente o permanecen en estado de shock.
Todas estas reacciones pueden ser normales dentro de un proceso de dolor y adaptación.
Muchas veces sentimos la presión de encontrar las palabras adecuadas o de intentar "arreglar" el sufrimiento de la otra persona. Sin embargo, en los primeros momentos de una tragedia, lo más valioso suele ser algo mucho más simple:
A veces, un abrazo, una presencia silenciosa o un "estoy aquí para ti" pueden tener un enorme valor terapéutico.
Las pérdidas y las experiencias traumáticas forman parte de la condición humana. Aunque no podemos evitar el sufrimiento, sí podemos ayudar a que las personas no lo enfrenten en soledad.
Los primeros auxilios psicológicos nos recuerdan que, en medio de la adversidad, la empatía y la solidaridad siguen siendo herramientas poderosas para cuidar la salud mental de quienes más lo necesitan.
Porque en momentos de dolor, acompañar también es una forma de sanar.